REVISTA PARA TÍ.

La moda nos da la espalda. Desde hace ya varias temporadas hemos visto desfilar, tanto por la pasarela como por la alfombra roja, vestidos que decían más al irse que al venir. El mérito de tal protagonismo de la parte posterior no le pertenece nada más ni nada menos que al famoso y glamoroso escote en la espalda. Así, jugando entre transparencias y breteles, con apliques de joyería o simplemente dejando la piel al desnudo, esta zona erógena que vio la luz por primera vez -al menos en la moda occidental- entre las décadas de 1920 y 1930 volvió a descubrirse. Casi como rindiendo homenaje a Clara Bow o a Jean Harlow, las celebrities se atrevieron a posar contrariando a las leyes de la actuación: de espaldas al público. Rihanna, Giselle Bündchen y Victoria Beckham son frecuentes adeptas a este estilo ¡es que la espalda descubierta es tan sexy! Aunque en un principio el escote trasero se dejó ver casi exclusivamente en vestidos de gala, las colecciones de verano lo hicieron extensivo al uso cotidiano. Pero hay que tener cuidado, el escote en la espalda no es para cualquiera: la mala postura, los rollitos, las marcas del bikini o las afecciones en la piel pueden hacer que toda la sensualidad de un escote posterior se vaya por la borda, por eso acá Carlos Poliakoff, terapeuta holístico, nos ofrece una guía de consejos prácticos para que no te quedes fuera de esta tendencia:

* Usá tacos sólo cuando sea necesario, mientras mas lo evitás más te lo agradecerá tu postura.

* Si trabajás sentada en un escritorio, buscá una silla con respaldo en la que apoye toda la espalda, sino, apoyá la parte inferior de la espalda (lumbares) coloca una toalla enrollada entre  tu cintura y la silla de modo que tu cintura este contenida.

* Levantate cada hora y caminá algunos pasos, aprovechá este break para beber agua, ya que el 75 % de la fibra muscular es agua y de esta manera le otorgarás mayor elasticidad.

* Realizá un chequeo de tu almohada y colchón evaluando que no estén vencidos, produciendo curvaturas innecesarias en la columna vertebral.

* Realizá mínimos pero frecuentes ejercicios abdominales. Simplemente haciendo 3 series de 10 abdominales diariamente, conseguirás de manera rápida fortalecer la zona y darle estabilidad a tu espalda.

* Intentá mantenerte en tu peso saludable.

* Al realizar las tareas las domésticas parada, distribuí tu peso sobre una pierna a la otra, alternativamente.

* Limpiá e hidratá tu piel diariamente. Podés usar algún exfoliante corporal (1 vez a la semana) y ayudarte con un cepillo de mango largo para eliminar las impurezas de la piel. Y no olvides nutrirla con cremas y leches hidratantes para mantenerla suave.

textos y producción MARIELA RAFFAELLI fotos CLAUDIA MARTINEZ/ A. ATLANTIDA